El renacer de la maternidad

El renacer de la maternidad

Finalmente me he decidido a escribir sobre lo que ha sido (y sigue siendo) el hecho de ser madre para mí. Un cambio que, a otros ojos, puede simplemente significar tener una personita a tu cargo, pero que, a los míos, va mucho más allá. Se trata de una transformación reveladora que, creo, más de una habrá sentido.

La conexión madre-bebé de la que tanto oímos hablar es real y, para muchas, nace cuando ese pequeño ser (al que, sin haberlo conocido aún, ya amamos con locura) empieza a crecer en nuestro interior. Notar esas burbujitas que después se convierten en movimientos más claros, es el comienzo de un vínculo que permanecerá para siempre.

Es difícil imaginar cómo será tu vida al día siguiente de dar a luz. El puerperio, como tal, es una época cargada de infinidad de emociones y numerosos altibajos en uno de los momentos más felices y plenos de nuestra vida. Muchas sentimos descender por una cuesta bastante inclinada en un coche que, aunque muy equipado, aún es desconocido para nosotras. Sin embargo, haber revisado el manual de instrucciones previamente siempre nos dará una buena base. Y al final, será la distancia recorrida la que nos irá aportando la seguridad necesaria para agarrar el volante con confianza y firmeza.

Hacia donde nuestros pasos nos lleven

Me dedico a la enseñanza y, desde hace muchos años, tanto la infancia como la educación han sido puntos de interés y motivación para mí. Mi carrera y formación continua han sido (y son) clave para poder disfrutar de esa reciprocidad del trabajo realizado en las aulas. Sin embargo, desde el momento en el que renací como madre, siento que mi visión sobre la educación también dio un giro importante.

En la actualidad, soy más consciente de la individualidad de cada persona, a raíz de reconocer mi propio bagaje. Acepto lo que soy y procuro desprenderme de lo que no me ayuda a avanzar. He encontrado una mayor amplitud en el significado de la palabra “respeto”. Y sobre todo, me he dado cuenta de que hay que desaprender mucho para volver a aprender. La maternidad me está dando mucho.

Hay tantas madres como mujeres en el mundo y, por tanto, un sinfín de maneras de vivir la maternidad. Vive la tuya conscientemente y disfrutando de esta nueva etapa. Y, ante todo, deja a la culpa marchar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: