Bésame mucho

Bésame mucho

Con el paso del tiempo, le voy cogiendo cada vez más gusto a la lectura. Ese instante en el que te sumerges entre páginas que narran mil historias con finales sorprendentes, llevándote todas ellas a fantasear y desconectar de la realidad por un breve intervalo de tiempo. O, incluso, ese momento que te regalas a ti mismo/a para centrar tu atención en temas sobre los que estás interesado/a, y así ampliar tus conocimientos de la mano de profesionales en la materia. Como en el caso de la obra que menciono a continuación.

Hoy quiero hablar de un libro que no he dejado de recomendar desde que cayó en mis manos. Recuerdo que estaba embarazada y deseosa de saber sobre el mundo del que formaría parte meses más tarde: la maternidad. Había oído hablar de Carlos González, pero no había tenido la suerte de leer ninguna de sus publicaciones. Fue entonces cuando, indagando un poco, descubrí «bésame mucho». Primeramente, la portada me llevó a canturrear inevitablemente esa canción de Los Panchos que a todos/as nos viene a la cabeza al ver ese título. Y es que, de eso trata, de amor. De afecto y respeto hacia los/as más pequeños/as. Es algo tan obvio que parece absurdo que alguien haya tenido que escribir un libro enfatizando este asunto. Sin embargo, avanzando en la lectura, uno/a se da cuenta de que, nuestra manera de actuar y criar a los/as niños/as en esta sociedad, mayoritariamente, hace caso omiso de ese precepto.

Así, el doctor González trata temas tan sencillos como actuales para hacernos empatizar con los/as niños/as. Nos transporta a la infancia para poder entender el modo de pensar y actuar que todos y todas hemos tenido a esa edad y que ahora vemos en nuestros/as hijos/as. De este modo, tenemos la oportunidad de visualizar, desde una perspectiva ya olvidada, las situaciones diarias a las que se enfrenta un/a niño/a cada día en casa, en el parque o en la escuela. Contado con un punto irónico, Carlos González nos amenizará la travesía entre esas páginas que abrirán nuestra mente, con el objetivo de mejorar nuestra relación pater-maternofilial.

¡Que disfrutéis de la lectura!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: