Crema natural

Crema natural

Hoy me gustaría compartir la receta de una crema que me ha venido de fábula para mi hijo. Se trata de un ungüento completamente natural y muy efectivo.

En nuestra casa no somos muy amigos de tomar medicamentos a la mínima de cambio, ni de utilizar cremas y geles compuestos por productos químicos y demás artículos de ese tipo. Sino que preferimos dejar al propio cuerpo que reaccione primero y servirnos de recetas caseras elaboradas a base de ingredientes naturales. Cuando no hablamos de enfermedades graves o fiebre alta, con lo anterior, suele ser suficiente.

En definitiva, nos decantamos por lo natural. Así, empezamos a utilizar esta crema con M en los cambios de pañal para la irritación del culete. Pero además, también ha sido todo un éxito haciendo desaparecer rojeces de dermatitis atópica en brazos, cuello y tronco.

Las propiedades de los ingredientes permiten su uso para varias zonas y alteraciones de la piel. Cada uno/a pueda escoger en función de la necesidad más acorde a su familia.

Aunque no lo haya dicho, esta crema puede aplicarse tanto en bebés, como en niños/as y adultos. Es apta para todo tipo de pieles, jóvenes y maduras.

Estos son los ingredientes que se necesitan para rellenar un tarro de cristal mediano:

– 20gr de cera de abeja
– 200ml de aceite de oliva (si es virgen extra, mejor)
– una cucharada de flores de sauco

Los componentes se pueden encontrar fácilmente en cualquier herboristería.

Y, por otro lado, estos son los utensilios que utilizaremos:

– Una cazuela
– Un recipiente de cristal (un bol, por ejemplo).
– Un tarro de cristal mediano con tapa
– Un palo de madera para revolver
– Un paño o trozo de tela
– Un embudo (no es imprescindible, pero viene bien)

Elaboración:

1. Verter un poco de agua en una cazuela y colocar el envase de cristal encima. En él introduciremos la cera de abeja para calentarla al baño María. Pondremos el fuego muy bajo con el fin de conservar las máximas propiedades del producto.

2. Cuando la cera se haya derretido (paciencia, lleva su tiempo), añadiremos poco a poco el aceite de oliva, mientras vamos removiendo todo hasta que se mezcle bien. Al verter el aceite, veremos cómo se produce una reacción extraña, como si se cortase al unirse los dos ingredientes, pero continuaremos revolviendo y desaparecerá en unos segundos.

3. Una vez disuelto, agregaremos las flores de sauco y removeremos todo.

4. Apagaremos el fuego un par de minutos después y prepararemos el tarro de cristal, que será el envase definitivo de la crema. Para evitar perder parte del producto, yo suelo colocar dentro del tarro un embudo con un trozo de tela en su interior que hace de colador.

5. Echaremos la mezcla en el tarro y la dejaremos reposar. Las flores de sauco quedarán atrapadas en el paño o tela. En aproximadamente una hora, la crema estará lista para utilizar.

¿Qué ventajas puede aportarnos este ungüento? A continuación añado un pequeño listado:

– Es fácil y rápido de preparar
– Está compuesto por ingredientes naturales
– Produce suavidad y crea una capa protectora contra los elementos externos
– Además de sus propiedades hidratantes, actúa como antiinflamatorio, antibacteriano, antialergénico y antioxidante.

¡Todo son beneficios! Así que, ya sabes, si quieres una alternativa a los químicos, ésta es tu crema.

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